Ahí va la crónica de David sobre la Titan 2007. Dicen las malas lenguas que lleva sin dormir desde que volvimos de Marruecos escribiendo sin parar. Vaya pedazo de crónica. Ya has vendido los derechos a alguna revista? Y por cierto, fue culpa tuya…
“Ahora mismo no me acuerdo como pero según Álvaro fue culpa mía. Un día oyes hablar de la Titan Desert y con lo bacilón que es uno, pasa lo que pasa… - ¡Álvaro! ¿Por que no nos apuntamos a la Titan Desert? – Va y el tío se apunta…
Poco a poco fuimos descubriendo los detalles. 450 km en cinco dias, bueno… Por el desierto, vale… con tramos de navegación, aja… y Abraham Olano, Melchor Mauri y Peio Ruiz Cabestany, entre otros ex-profesionales, se han apuntado…
Esto empieza a parecer una secta, pagas una pasta para un suicidio colectivo.
Pero vamos al tema, nos quedan dos meses para la Titan y hay que entrenar.
Durante la semana Álvaro prefiere el spinning y yo las salidas de medio día por Collserola , y los fines de semana a la montaña.
Por fin llega el día y cogemos el avión con toda la comitiva Titan hasta Er-Rachidia, desde allí hasta Maadid en autocar, en concreto al Hotel Xaluca. Impresionante, ¡vaya hotel! http://www.xaluca.com/.
Tal como llegamos, nos instalamos, nos entregan las bicis para montarlas y a cambiarse que en unos minutos empieza la primera etapa.
En la línea de salida todos estamos ansiosos para empezar a pedalear y cuando dan la señal todos arrancamos como una estampida. A los cien metros encontramos la primera lengua de arena y empieza el espectáculo. La gente empieza a salir volando por encima de las bicis al quedarse clavadas en la arena, otros conseguimos salvar la caída y los demás consiguen cruzarla, Álvaro entre ellos. Realmente parece una desbandada, lo más peligroso no es caerse, si no que no te pise nadie. Poco a poco cada uno va cogiendo su ritmo y vamos aprendiendo a afrontar las lenguas de arena blanda. Todo el recorrido suele ser por roderas y terreno firme, pero pasado el segundo control algunos deciden salirse de las roderas y hacer caso omiso del GPS y hacer los últimos quilómetros desierto a través. Están locos! Lo cierto es que el terreno lo permite pero nadie sabe lo que se va a encontrar. Otros preferimos seguir las roderas y a llegar a la meta confirmamos que los locos se han ahorrado entre dos y tres quilómetros, y los cuerdos quedamos como tontos. 1º etapa 34 km por terreno generalmente firme y llano.
Durante la primera noche algo me despierta. ¿Serán los nervios? No, ¡son relámpagos y truenos! Y lo peor, ¡goteras!
Cinco de la mañana. Suena el despertador, preparamos el equipo, nos vamos a desayunar y empiezan los rumores. Parece que la tormenta ha inundado el parque cerrado de las bicis y todos los alrededores del hotel es un barrizal. 1º breafing del día, se aplaza la salida dos horas. Que bien, dormiremos un poquito más. A las nueve volvemos a estar ansiosos para empezar la segunda etapa pero mira tu por donde, 2º breafing. Parece que los ríos se han desbordado y la segunda etapa no se podrá hacer si no baja el nivel del agua, o sea, dos horas más de espera. Esta vez no dormimos, nos tumbamos al lado de la piscina del hotel. Y de repente los que iban con mallots y culots ahora van con bañador. ¿Como sabían que nos podríamos bañar en el desierto? La espera se hace larga pero el tiempo acaba pasando. 3º breafing, se anula la etapa.
Rodaremos en pelotón hasta otro hotel a pocos quilómetros de distancia.
Tiene gracia, estamos en el desierto y el agua nos rompe los planes. Dicen que hacia 20 años que no llovía de esta manera. Por la tarde algunos de nosotros vamos a dar una vuelta y comprobamos que todas las carreteras de acceso están cortadas por que el rió esta desbordado.
Tercer día. Cinco de la mañana, empezamos los preparativos. ¿Que nos tocará hoy? La cosa continua igual de mal, hoy es la etapa maratón en la que hay que llevarse el saco si no queremos pasar frió por la noche y ropa para cambiarnos si queremos ir limpios el cuarto día. Por el momento haremos un tramo neutralizado de 60 km por carretera para salvar los obstáculos naturales que no podemos afrontar y después empezaremos la etapa hasta Ramblia. Una vez en el punto de salida, más cambios. Parece que no se puede llegar a Ramblia y vuelven a cambiar el recorrido. Vaya curro que se están pegando los de la organización, todo el día “pa riba y pa bajo” trazando nuevos itinerarios. Pues nada. 15 quilómetros más por carretera y a las tres de la tarde, con todo el Lorenzo y en el desierto, empezamos una etapa de unos 50 km.
La salida vuelva a ser una estampida después de un día y medio dando vueltas volvemos a estar ansiosos de pedal. Otra vez, a medida que vamos avanzando el grupo se va estirando. El terreno es plano y firme, el paisaje es de grandes y extensas llanuras totalmente secas con casi nada de vegetación, solo algunos arbustos pequeños aislados y a un lado las grandes dunas de Erg-Chebi. Llegamos al fin de la etapa y nos encontramos en campamento de haimas para dormir y nuestro equipaje. Al final hemos cargado todo lo necesario para afrontar la etapa maratón para nada, que bien. Hablando con unos cuantos por aquí y otros por allá, parece que a muchos nos ha cogido una pajara antes de llegar al segundo y último control a unos 20 km antes de la llegada.
Cuarto día y tercera etapa. 70 km de carrera con tramos de navegación y 40 km de enlace por carretera hasta el campamento de haimas. Empezamos por terreno duro, la salida del grupo de cabeza, como siempre, sale a la carrera y nosotros detrás. El roadbook dice a la derecha pero nadie le hace ni caso. Los de delante tiran recto campo a través y todos los demás detrás como borregos. Allá donde fueras haz lo que vieras, un borrego más. Lo cierto es que llegue a la meta aún con la primera pagina, solo se trataba de seguir al de delante o las huellas de las ruedas, y con la ayuda de algunas balizas ni GPS, ni roadbooks, ni nada.
Esta fue la mejor etapa, no se trataba de rodar por grandes llanura aburridas, cruzamos un par de oueds, rios secos, y alguna zona poco clara. Unos quilómetros de buena pista en ligera bajada donde se marcaron las velocidades puntas de la Titan. Hasta 50 km/h. Y nos acercamos a una zona un poco más montañosa, lo que se agradece subir 100 m de desnivel después de tantos quilómetros llanos y después de la subida, ¿una bajadita…? pues no, más llano. Los 15 km últimos son de ligera bajada pero no lo parece, constantemente hay que cruzar pequeños ríos secos con escalones y llenos de arena, constantemente estamos rompiendo el ritmo. Llegamos a la meta y el sol empieza a apretar y no hay ninguna sombra a la vista, o sea que cogemos la bici que todavía nos quedan 40 km por carretera de palmerales hasta el campamento de haimas. Los últimos 4 quilometros son por pista cruzando parte de un lago seco y de repente, detrás de una grandes rocas, aparece el campamento donde nos espera el buffet libre de cada día para comer. Que desierto más raro que nos hemos encontrado, ¿no? lluvias, ríos desbordados, buffet libres y colchones Pikolin. Después de comer, duchita y a esperar el segundo buffet libre para cenar, buff… que duro!
Última etapa, 80 km prácticamente planos. La salida, como siempre, apretando desde el principio. Nadie quiere perder posiciones en la clasificación general, aunque todo el mundo afirmamos que no hemos venido a ganar. Después de recorrer un par de quilómetros entramos en otro aburrido e infinito llano. Y justo empezamos a rodar por el llano y ya notamos el viento en contra y piensas: Parará, esto no puede durar toda la etapa… . Después de unos quilómetros rodando cada uno por su cuenta empiezas a pensar que estas haciendo el tonto luchando contra el viento, sobretodo cuando te atrapa un pelotón que van haciendo turnos para cortar el viento. Lo curioso son las malas miradas que recibes de algunos cuando te unes a uno de estos pelotones. El que llevas delante parece que te diga, ¡vete de aquí, no aproveches mi rebufo!, y tu piensas pero si tu estas haciendo lo mismo con el de enfrente. De repente nos escapamos tres espontáneos y sin decir ni pío empezamos a turnarnos para cortar el viento. Que bonita comunión ciclista… snif, snif… nos cruzamos algunas palabras y coincidimos en el alivio de dejar el mal rollo que se respiraba en el pelotón anterior. Poco a poco el “petit comité” se va deshaciendo y volvemos a ser llaneros solitarios y así será prácticamente hasta el final. El terreno seguirá siendo firme, pasamos cerca de algunos camellos en medio de la nada y alguna haima autóctona.
En la segunda mitad hay algo de desnivel, pero como siempre solo notamos la subida, la bajada parece que no exista y menos con el viento en contra. Los últimos quilómetros coinciden con el fin de la primera etapa y recuerdas lo tonto que fuiste por no seguir a los que fueron campo a través. Dos chicos que llevo delante deciden dejar la pista por la que circulamos. Esta vez no me lo pienso y les sigo, parece que la han acertado pero los dos últimos quilómetros entramos de lleno en una zona de pequeñas dunas. Que pereza y que autentico. Es una buena oportunidad para divertirse aunque estés cansado, a ver quien se baja menos veces de la bici. ¡Y gano yo! Lastima que mis dos compañeros no sepan que participaban en mi juego. Y por fin… la llegada, se acabó la Titan Desert y la etapa más dura gracias al viento. Ahora lo que nos queda es más buffet libre y piscinita. Aunque no tenga bañador, si he terminado la Titan encontraré una manera de poder tirarme a la piscina.
Conclusión final
Nos lo hemos pasado de maravilla pero personalmente me ha parecido más un viaje organizado en bicicleta que la aventura que se nos prometió. Para ser justo diremos que en esta edición no hemos hecho todo el recorrido y hemos dejado de hacer la zona más bonita y 100 km de recorrido. El tema de la navegación ha brillado por su ausencia aunque me consta por parte de la organización que están trabajando para que el año que viene tenga mucha más presencia. Y aunque no me quejo de los lujos con los que nos han tratado yo preferiría que la Titan prescindiera de tantas comodidades y se acercara más a la autentica vida del desierto.
El ambiente que se respiraba todos los días era extraordinario igual que el esfuerzo de la organización para evitar suspender la carrera buscando soluciones teniendo que cambiar hasta tres veces el recorrido en un solo día con 300 personas pendiente de lo que estas haciendo.
El año que viene volvemos, nos queda llegar a Ramblia, el pueblo más lejano donde teníamos que llegar. Dicen que merece la pena llegar hasta allí.”
Mediodía: sesión spinning 45 minutos con 179 pulsaciones máximas y 156 de media. 570 kcal consumidas
Tarde: Running por Collserola durante 27 minutos con 181 pulsaciones máximas y 164 de media. 369 kcal consumidas. Recorrido en subida. El dolor en la rodilla regular pero aguantable, aunque peor durante el tramo de bajada.
Después de cuatro días por Sevilla y Marbella por trabajo, sin hacer más deporte que un partido de golf con cochecito (no sé si eso cuenta como deporte…) y sólo comiendo (eso sí, hacía tiempo que no comía tan bien!!) he llegado a Barcelona con 3 kg de más (aún no me lo explico!!) que no sientan nada bien de cara a hacer la Duatlón del próximo 17 de junio y la Pedals de Foc del día 30. En fin espero que con el entreno de esta semana no signifique otra cosa que tendré más energías que el resto de participantes.
El objetivo de esta semana será spinning a mediodía y running por la tarde en collserola. Espero que el trabajo me deje cumplirlo…
Mediodía: Sesión de spinning de 45 minutos a 162 p/m de media y 178 pulsaciones de máxima y 556 kcal consumidas
Tarde: Sesión de running por Collserola para probar la rodilla en plan light de 40 minutos, la mitad en subida. 159 p/m de media y 190 pulsaciones de máxima y 476 kcal consumidas.
Una de las claves para correr una duatlón está en el equipamiento que lleves y en cómo gestiones las transiciones. Hay corredores que usan las mismas zapatillas para correr que para ir en bici. Así por ejemplo las shimano Tr02 están diseñadas para este tipo de deportes, lo que permite apurar unos buenos segundos en las transiciones, y no perder tiempo cambiándose de calzado al cambiar de deporte.
Otra de las claves será la de escoger mallas para correr mejor o un culot con una badana fina para ir mejor en bici aunque se vaya un poco más incómodo a la hora de correr.
Ya me he inscrito en la Duathlon que se celebra el próximo 17 de junio en Villalonga de Ter. Si me recupero de las molestias que tengo en la rodilla allí estaré. Tiene muy buena pinta y me han hablado maravillas. Veremos cómo acabo porque para ser la primera duathlon que hago quizás sea un poco durilla sobre todo por la parte de running.
Este es el perfil de la carrera
Cat Carbon Bikes es una empresa suiza que fabrica el modelo Cheetah de carbono para triatlones y pruebas en las que la aerodinámica y la velocidad son importantes. El precio del modelo estrella es de 8500 francos suizos (unos 5200 euros), y montada queda en un peso de 8kg-8,3kg dependiendo de los componentes incorporados.
Si eres aficionado a las triatlones y quieres hacer algo en la bici, tendrás que ir pensando en comprártela. Pero no la podrás adquirir en ninguna tienda. Estas máquinas se entregan bajo pedido y son hechas a medida del cliente.
Este próximo 19 de mayo se celebra en Lanzarote el Ironman con un recorrido super exigente de 3,8km de natación, 180km en bici y 42,2 km de carrera a pie (cualquiera de estas distancias individualmente ya constituirían una prueba dura en sí mismas). Para inscribirse, participar y pr supuesto terminar la prueba hay que ser un auténtico atleta y llevar muchísimos kilómetros en las piernas de entrenamiento, si no se quiere morir en el intento.
Una de los atractivos de la prueba es que hay en juego 60 plazas para el Ironman de Hawaii, la prueba más exigente y deseada del mundo para los que se dedican al triathlon. No obstante, la mayoría de los participantes compiten por un mismo objetivo: ser finisher





