La organización ha reducido de 111 a 66 los km de la 4 etapa debido a la escabechina del dia anterior. Parece que el bueno de Joan Porcar ha tenido piedad de los participantes que quedan. En este link se puede ver la cronica de la 4 etapa en la que han entrado Chiapucci y Rafael Bosch detras de Jalabert.

Roberto Heras sigue lider seguido de Llordella. 

La 3ª etapa se cobró nada menos que 99 abandonos!!!!!! 131 km, 12 km de dunas y 38º de temperatura media acabaron con la resistencia de buena parte de la gente que empezó la etapa! Hay La etapa la ganó José Raul Hernández por delante de los hermanos Heras, y roberto sigue lider por delante de Llordella. el gran Jalabert perdió dos horas con la cabeza de carrera. Muy buena la crónica de Sergi López en el periódico .

Por su parte David de espai bici fue uno de los que se vieron obligados a abandonar debido a la extrema dureza de la carrera de ayer. Otra vez será.

Y muchas felicidades a Andrés jimenez (posición 69), y Barbara teixell que está clasificada en la posición 47 de la general!!! 

Ayer se presentó la nueva edición de la Titan desert 2008 en las que las principales novedades serán que habrá una etapa de montaña, que el recorrido será lineal, lo que permitirá abarcar más kilómetros, y que las etapas serán más largas que las de la edición del año pasado.

Fue divertido volverse a reencontrar con titanes, aunque con algunos ya nos vamos viendo demasiado…

Yo aún me estoy pensando si aputarme porque hay otra carrera que hace tiempo que quiero hacer: la TRANSROKIES por las Rocky Mountains del Canadá!!! Veremos

RPM ya está trabjando en el diseño de la carrera para el próximo año y alguna de las novedades será la de incluir zonas de montaña para incrementar la dificultad técnica, manteniendo la navegación y la orientación. En este punto hay que decir que si únicamente la mantienen brillará por su ausencia salvo para los que abran carrera que sí se veran obligados a echar mano del roadbook y del gps. Los que vayan detrás únicamente deberán estar atentos a los que vayan delante e incluso a las huellas que dejen sobre la arena.

También se comenta que hay algunos equipos oficiales de btt interesados en la carrera, por lo que ya se empieza a notar un aire profesional que esperemos que no impida que los amateurs puedan seguir disfrutando de esta magnífica carrera.

 

Adjunto dos links desde donde es posible bajarse dos videos de la TITAN DESERT 2007 emitidos por TV3

http://www.mediafire.com/?1fg2jmexkie

http://www.mediafire.com/?anld0owjx2s

Ahí va la crónica de David sobre la Titan 2007. Dicen las malas lenguas que lleva sin dormir desde que volvimos de Marruecos escribiendo sin parar. Vaya pedazo de crónica. Ya has vendido los derechos a alguna revista? Y por cierto, fue culpa tuya…

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“Ahora mismo no me acuerdo como pero según Álvaro fue culpa mía. Un día oyes hablar de la Titan Desert y con lo bacilón que es uno, pasa lo que pasa… - ¡Álvaro! ¿Por que no nos apuntamos a la Titan Desert? – Va y el tío se apunta…
Poco a poco fuimos descubriendo los detalles. 450 km en cinco dias, bueno… Por el desierto, vale… con tramos de navegación, aja… y Abraham Olano, Melchor Mauri y Peio Ruiz Cabestany, entre otros ex-profesionales, se han apuntado…
Esto empieza a parecer una secta, pagas una pasta para un suicidio colectivo.
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Pero vamos al tema, nos quedan dos meses para la Titan y hay que entrenar.
Durante la semana Álvaro prefiere el spinning y yo las salidas de medio día por Collserola , y los fines de semana a la montaña.
Por fin llega el día y cogemos el avión con toda la comitiva Titan hasta Er-Rachidia, desde allí hasta Maadid en autocar, en concreto al Hotel Xaluca. Impresionante, ¡vaya hotel! http://www.xaluca.com/.
Tal como llegamos, nos instalamos, nos entregan las bicis para montarlas y a cambiarse que en unos minutos empieza la primera etapa.
En la línea de salida todos estamos ansiosos para empezar a pedalear y cuando dan la señal todos arrancamos como una estampida. A los cien metros encontramos la primera lengua de arena y empieza el espectáculo. La gente empieza a salir volando por encima de las bicis al quedarse clavadas en la arena, otros conseguimos salvar la caída y los demás consiguen cruzarla, Álvaro entre ellos. Realmente parece una desbandada, lo más peligroso no es caerse, si no que no te pise nadie. Poco a poco cada uno va cogiendo su ritmo y vamos aprendiendo a afrontar las lenguas de arena blanda. Todo el recorrido suele ser por roderas y terreno firme, pero pasado el segundo control algunos deciden salirse de las roderas y hacer caso omiso del GPS y hacer los últimos quilómetros desierto a través. Están locos! Lo cierto es que el terreno lo permite pero nadie sabe lo que se va a encontrar. Otros preferimos seguir las roderas y a llegar a la meta confirmamos que los locos se han ahorrado entre dos y tres quilómetros, y los cuerdos quedamos como tontos. 1º etapa 34 km por terreno generalmente firme y llano.
Durante la primera noche algo me despierta. ¿Serán los nervios? No, ¡son relámpagos y truenos! Y lo peor, ¡goteras!
Cinco de la mañana. Suena el despertador, preparamos el equipo, nos vamos a desayunar y empiezan los rumores. Parece que la tormenta ha inundado el parque cerrado de las bicis y todos los alrededores del hotel es un barrizal. 1º breafing del día, se aplaza la salida dos horas. Que bien, dormiremos un poquito más. A las nueve volvemos a estar ansiosos para empezar la segunda etapa pero mira tu por donde, 2º breafing. Parece que los ríos se han desbordado y la segunda etapa no se podrá hacer si no baja el nivel del agua, o sea, dos horas más de espera. Esta vez no dormimos, nos tumbamos al lado de la piscina del hotel. Y de repente los que iban con mallots y culots ahora van con bañador. ¿Como sabían que nos podríamos bañar en el desierto? La espera se hace larga pero el tiempo acaba pasando. 3º breafing, se anula la etapa.

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 Rodaremos en pelotón hasta otro hotel a pocos quilómetros de distancia.

Tiene gracia, estamos en el desierto y el agua nos rompe los planes. Dicen que hacia 20 años que no llovía de esta manera. Por la tarde algunos de nosotros vamos a dar una vuelta y comprobamos que todas las carreteras de acceso están cortadas por que el rió esta desbordado.
Tercer día. Cinco de la mañana, empezamos los preparativos. ¿Que nos tocará hoy? La cosa continua igual de mal, hoy es la etapa maratón en la que hay que llevarse el saco si no queremos pasar frió por la noche y ropa para cambiarnos si queremos ir limpios el cuarto día. Por el momento haremos un tramo neutralizado de 60 km por carretera para salvar los obstáculos naturales que no podemos afrontar y después empezaremos la etapa hasta Ramblia. Una vez en el punto de salida, más cambios. Parece que no se puede llegar a Ramblia y vuelven a cambiar el recorrido. Vaya curro que se están pegando los de la organización, todo el día “pa riba y pa bajo” trazando nuevos itinerarios. Pues nada. 15 quilómetros más por carretera y a las tres de la tarde, con todo el Lorenzo y en el desierto, empezamos una etapa de unos 50 km.

La salida vuelva a ser una estampida después de un día y medio dando vueltas volvemos a estar ansiosos de pedal. Otra vez, a medida que vamos avanzando el grupo se va estirando. El terreno es plano y firme, el paisaje es de grandes y extensas llanuras totalmente secas con casi nada de vegetación, solo algunos arbustos pequeños aislados y a un lado las grandes dunas de Erg-Chebi. Llegamos al fin de la etapa y nos encontramos en campamento de haimas para dormir y nuestro equipaje. Al final hemos cargado todo lo necesario para afrontar la etapa maratón para nada, que bien. Hablando con unos cuantos por aquí y otros por allá, parece que a muchos nos ha cogido una pajara antes de llegar al segundo y último control a unos 20 km antes de la llegada.
Cuarto día y tercera etapa. 70 km de carrera con tramos de navegación y 40 km de enlace por carretera hasta el campamento de haimas. Empezamos por terreno duro, la salida del grupo de cabeza, como siempre, sale a la carrera y nosotros detrás. El roadbook dice a la derecha pero nadie le hace ni caso. Los de delante tiran recto campo a través y todos los demás detrás como borregos. Allá donde fueras haz lo que vieras, un borrego más. Lo cierto es que llegue a la meta aún con la primera pagina, solo se trataba de seguir al de delante o las huellas de las ruedas, y con la ayuda de algunas balizas ni GPS, ni roadbooks, ni nada.

Esta fue la mejor etapa, no se trataba de rodar por grandes llanura aburridas, cruzamos un par de oueds, rios secos, y alguna zona poco clara. Unos quilómetros de buena pista en ligera bajada donde se marcaron las velocidades puntas de la Titan. Hasta 50 km/h. Y nos acercamos a una zona un poco más montañosa, lo que se agradece subir 100 m de desnivel después de tantos quilómetros llanos y después de la subida, ¿una bajadita…? pues no, más llano. Los 15 km últimos son de ligera bajada pero no lo parece, constantemente hay que cruzar pequeños ríos secos con escalones y llenos de arena, constantemente estamos rompiendo el ritmo. Llegamos a la meta y el sol empieza a apretar y no hay ninguna sombra a la vista, o sea que cogemos la bici que todavía nos quedan 40 km por carretera de palmerales hasta el campamento de haimas. Los últimos 4 quilometros son por pista cruzando parte de un lago seco y de repente, detrás de una grandes rocas, aparece el campamento donde nos espera el buffet libre de cada día para comer. Que desierto más raro que nos hemos encontrado, ¿no? lluvias, ríos desbordados, buffet libres y colchones Pikolin. Después de comer, duchita y a esperar el segundo buffet libre para cenar, buff… que duro!
Última etapa, 80 km prácticamente planos. La salida, como siempre, apretando desde el principio. Nadie quiere perder posiciones en la clasificación general, aunque todo el mundo afirmamos que no hemos venido a ganar. Después de recorrer un par de quilómetros entramos en otro aburrido e infinito llano. Y justo empezamos a rodar por el llano y ya notamos el viento en contra y piensas: Parará, esto no puede durar toda la etapa… . Después de unos quilómetros rodando cada uno por su cuenta empiezas a pensar que estas haciendo el tonto luchando contra el viento, sobretodo cuando te atrapa un pelotón que van haciendo turnos para cortar el viento. Lo curioso son las malas miradas que recibes de algunos cuando te unes a uno de estos pelotones. El que llevas delante parece que te diga, ¡vete de aquí, no aproveches mi rebufo!, y tu piensas pero si tu estas haciendo lo mismo con el de enfrente. De repente nos escapamos tres espontáneos y sin decir ni pío empezamos a turnarnos para cortar el viento. Que bonita comunión ciclista… snif, snif… nos cruzamos algunas palabras y coincidimos en el alivio de dejar el mal rollo que se respiraba en el pelotón anterior. Poco a poco el “petit comité” se va deshaciendo y volvemos a ser llaneros solitarios y así será prácticamente hasta el final. El terreno seguirá siendo firme, pasamos cerca de algunos camellos en medio de la nada y alguna haima autóctona.

En la segunda mitad hay algo de desnivel, pero como siempre solo notamos la subida, la bajada parece que no exista y menos con el viento en contra. Los últimos quilómetros coinciden con el fin de la primera etapa y recuerdas lo tonto que fuiste por no seguir a los que fueron campo a través. Dos chicos que llevo delante deciden dejar la pista por la que circulamos. Esta vez no me lo pienso y les sigo, parece que la han acertado pero los dos últimos quilómetros entramos de lleno en una zona de pequeñas dunas. Que pereza y que autentico. Es una buena oportunidad para divertirse aunque estés cansado, a ver quien se baja menos veces de la bici. ¡Y gano yo! Lastima que mis dos compañeros no sepan que participaban en mi juego. Y por fin… la llegada, se acabó la Titan Desert y la etapa más dura gracias al viento. Ahora lo que nos queda es más buffet libre y piscinita. Aunque no tenga bañador, si he terminado la Titan encontraré una manera de poder tirarme a la piscina.
 

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Conclusión final
Nos lo hemos pasado de maravilla pero personalmente me ha parecido más un viaje organizado en bicicleta que la aventura que se nos prometió. Para ser justo diremos que en esta edición no hemos hecho todo el recorrido y hemos dejado de hacer la zona más bonita y 100 km de recorrido. El tema de la navegación ha brillado por su ausencia aunque me consta por parte de la  organización que están trabajando para que el año que viene tenga mucha más presencia. Y aunque no me quejo de los lujos con los que nos han tratado yo preferiría que la Titan prescindiera de tantas comodidades y se acercara más a la autentica vida del desierto.
El ambiente que se respiraba todos los días era extraordinario igual que el esfuerzo de la organización para evitar suspender la carrera buscando soluciones teniendo que cambiar hasta tres veces el recorrido en un solo día con 300 personas pendiente de lo que estas haciendo.
El año que viene volvemos, nos queda llegar a Ramblia, el pueblo más lejano donde teníamos que llegar. Dicen que merece la pena llegar hasta allí.”

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Este es el recorrido que se ha hecho este año en la Titan Desert. Si a alguien le interesa el track del GPS que no dude en pedirlo y se lo envío por email.

 

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Se acabó la Titan Desert 2007 aunque siempre permanecerá en nuestro recuerdo las etapas maratonianas, las dunas, el desierto, las piedras en pistas inteminables que se perdían en el horizonte, las haimas, los amigos, nuestras bicis (aunque más de uno se la quiera vender…), en definitiva una experiencia increíble.

LA PRIMERA ETAPA se hizo a tope con la ilusión de una carrera que llevábamos preparando durante mucho tiempo y que había estado ocupando el 90% de nuestros últimos pensamientos y nuestras conversaciones.

Por fin estábamos en el desierto, sobre el sillín de nuestras bicis preparadas hasta el último detalle, y embutidos en nuestros mallots y culotes preparados para la ocasión, pensando que por fin había llegado el momento que tanto habíamos esperado. Nuestras pulsaciones en ese momento ya se habían disparado. En las afueras del Hotel Xaluca en la población de Maadid, al Sur de Marruecos, preparados para el pisoletazo de salida nos dábamos cita casi 300 deportistas, amantes del deporte de la btt, y algunos ex-profesionales del ciclismo de carretera, unos auténticos cracks como deportistas y como personas que iban a servir como extra de motivación para los que iban a estar delante en la clasificación.

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Se dio la salida y enseguida se iba a ver quien iba a estar delante. Sólo unos elegidos, entre ellos Mauri y Olano, repito, unos cracks, y algunos que dieron la sorpresa desde el primer día. Pedro Vernis, ganador de la primera edición se vio invadido por la mala suerte pinchando hasta en 3 ocasiones, viendo difuminadas sus opciones de reeditar la actuación del año anterior. Rafael Bosch se erigió en el sorprendente líder de la clasificación general al ganar la primera etapa al gran Abraham Olano tras un momento de incertidumbre que el de Premià de Dalt supo aprovechar.

Rafael Bosch que es un habitual de las pruebas duathlon de montaña, acudió a la prueba africana con una impresionante Giant de carbono sin suspensión, con Shimano XTR en todos los componentes y supo aprovechar su conocimiento de este tipo de terrenos hinchando los neumáticos a 1,20 para superar con mayor facilidad el terreno pedregoso de las pistas que nos encontramos el primer día.

Tras la primera etapa vino la cena y con ella la famosa gastroenteritis que hizo estragos el pelotón que acudió a luchar contra el desierto pero no contra los elementos… Numerosos participantes se encontraron indispuestos durante la primera noche, en la que además empezó a caer el diluvio universal. Llovió torrencialmente anegando campos, inundando canales, y desbordando ríos. La prueba se complicaba para la organización. El equipo de Juan Porcar tuvo que hacer horas extras y sacar todo su ingenio, conocimiento del desierto, contactos en la zona de Marruecos en la que estábamos y un despliegue de medios logísticos sin precedentes, sólo equiparable a un rally de las características del Paris Dakar, para que el espectáculo continuara.

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Cada nueva ruta que conseguían encontrar aparecía inundada al cabo de un par de horas. Y una nueva luz se apagaba, como el mismo Juan comentó en la entrega de premios el último día. No obstante, y a pesar del esfuerzo realizado, la organización se vio obligada a suspender la 2ª etapa y alojarnos a todos en un hotel cercano al Hotel Xaluca.

LA SEGUNDA ETAPA supuso un reto añadido: 75 kilómetros de enlace dirigido por la policía hasta el lugar donde se iba a dar la salida y 60km más por pistas y atravesando oueds. A partir de ahí empecé a notar los síntomas de la gastroenteritis que me dejó ko el día anterior durante la etapa cancelada. Ese día empecé a comprender los términos que utilizan los ciclistas profesionales en relación con las malas sensaciones, quién era el hombre del mazo o los términos clavado y las piernas no andaban…  El día se me iba a hacer larguísimo, con 45 grados a la sombra, y un entorno arenoso y pedregoso a la vez, con unas planicies extensísimas y con gente que no paraba de adelantarme pero cuyas ruedas me era imposible seguir. La impotencia era total. Y además me era imposible comer nada sólido por el dolor de estómago que me estaba matando.

Lo bonito de estas pruebas es la solidaridad y el ambiente que se respira entre los participantes. Por eso me gustaría agradecer las numerosas muestras de ánimo que recibí durante la etapa y en  particular al equipo Ariprot-Tot Bici que me ofreció su rueda, momento a partir del cual un poco de aire fresco me llenó los pulmones para cubrir los últimos kilómetros del recorrido.

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La llegada estaba situada en un campamento instalado en un lugar llamado Belle etoile, donde se nos hizo entrega de un bocadillo y bebida. Nuevamente la organización se había superado instalando un campamento de haimas en unas pocas horas a pesar de que la previsión era dormir en la aldea de Ramlia, que el matrimonio Porcar y la familia Santiveri tienen “apadrinados” colaborando desintersadamente con ellos. El paso de la carrera por allí, además habría permitido a la aldea cobrar vida por un día, recibiendo material de los participantes e intercambiar vivencias.

Sin embargo la noche en aquel campamento instalado al lado de un campo de dunas maravilloso fue una de las que guardo mejor recuerdo, a pesar de que tuve que dormir en un saco sin nada más que una manta de la haima bajo él o que tuviera que esperar media hora para ducharme. Todo eso no era tan importante como el estar con los amigos, el ver el cielo estrelladísimo o la inmensidad del desierto, sobre una duna que sólo había visto en la tele y con el espíritu de una competición que empieza a ser algo más que una carrera de btt.

AL DÍA SIGUIENTE tocaba carerrón de nuevo. Etapón de 70 km y luego enlace de 43km hasta el campamento donde íbamos a pasar la siguiente noche. Si bien al principio me encontré bien y pude estar en el pelotón de delante, pronto me vino la señora gastroenteritis a decirme que a ese ritmo no iba a durar más 30 km, y los siguientes 40 se me volvieron a hacer eternos pasándolo incluso peor que el día anterior

Sin embargo, y visto a toro pasado, este tipo de cosas y situaciones ayudan a uno a conocerse mejor a sí mismo, sabiendo cuáles son sus límites o que simplemente no hay límites.

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LA ÚLTIMA ETAPA de 86 km fue una demostración de ciclismo del bueno, por parte de Melcior Mauri que se escapó a los 10 km de la salida con Pello Ruiz y Miguel Angel Iglesias y estuvieron tirando fuerte durante toda la etapa para desbancar al lider de la clasificación general Rafael Bosch que había aguantado hasta entonces el fuerte ritmo impuesto por sus rivales y por el ataque de la gastroenteritis que ni siquiera respetó al líder. Detrás de la cabeza de carrera sólo su compañero de equipo, Rafael Pérez (”el trialero del Maresme”) ayudaba al lider. Su ayuda llegó hasta el km 30 cuando se desfondó y Bosch se quedó solo contra sus rivales que a la postre lo desbancarían de los primeros puestos.

Melcior Mauri ganó la etapa llevándose la general, gracias a su exhibición de ciclismo en un terreno más propicio a sus carcaterísticas de rodador con fuerte viento en contra durante casi todo el recorrido.

Durante la carrera, entre el dolor y el cansancio, mientras recorríamos las pistas pedregosas que iban hasta el infinito y recorríamos los poblados de casas hechas con adobe, y veíamos a los niños saludarnos a nuestro paso, nos dábamos cuenta de lo aforrtunados que hemos sido en la vida.

Particularmente el último día fueron muy emotivas las historias de auténticos cracks como Álex Blay que con un brazo paralizado había conseguido acabar la carrera a pesar de caerse innumerables veces pero que tras cada caída se levantaba para volver a coger la bici y subirse a ella. Lo primero que me dijo cuando nos encontramos después de acabar la etapa fue que su idea era apuntarse a la siguiente edición. Un crack!

Otra historia emocionante fue la de Gemma Galvis y Elvira Perez. Competían en tándem y una de ellas era ciega. Aún se me pone la carne de gallina pudiendo comprobar que hay gente tan maravillosa por el mundo, con tanto aplomo, perseverancia, solidaridad,…

La TITAN DESERT 2007 pasará a la historia, y más que por la carrera en sí por todo lo que nos llevamos del desierto en forma de valores y de enriquecimiento personal.